Por
Massiel Díaz Herrera
26 de marzo de 2026
¿Sabías que… el concepto de Capitaloceno se ha propuesto como sustituto de Antropoceno?
El término Antropoceno se usa para describir la época geológica marcada por el impacto del ser humano en la Tierra, especialmente a través de actividades industriales, extractivistas, agrícolas y tecnológicas que han contribuido al cambio climático.
Sin embargo, diversos autores señalan que no toda la humanidad ha producido estos daños por igual. Las afectaciones provienen, sobre todo, de formas de organización económica propias del capitalismo: explotación intensiva de la naturaleza, acumulación ilimitada, desigualdad y destrucción de ecosistemas. Por ello, algunos consideran más preciso llamarlo Capitaloceno, pues sitúa la responsabilidad en un sistema económico-histórico específico y no en “la humanidad” en general. “El desplazamiento de pueblos, plantas y animales; las vastas masas forestales arrasadas y la violenta extracción de metales son ateriores a la máquina de vapor” (Consonni & Haraway, 2020, p. 85).
Este concepto lo ha desarrollado, entre otras voces, la filósofa feminista Donna Haraway, quien analiza cómo el capitalismo global ha profundizado el deterioro ecológico y ha limitado la posibilidad de relaciones sostenibles entre los seres humanos y el resto de las especies. Es preferible optar por el Capitaloceno, “para no obviar el papel del sistema socio-económico-cultural en la crisis ambiental acutal” Araiza Díaz, V. (2021).
En México, diversos activistas ambientales han mostrado con sus luchas —y en muchos casos con sus propias vidas— por qué es más adecuado hablar de Capitaloceno. Un ejemplo es Homero Gómez González, guardián de la mariposa monarca y defensor incansable de los bosques de Michoacán, quien denunció durante años la tala ilegal impulsada por intereses económicos y criminales, hasta que fue asesinado. Su historia evidencia que la devastación ecológica no es resultado abstracto de “la humanidad”, sino de estructuras económicas específicas que ponen en riesgo tanto a los ecosistemas como a quienes los protegen.
Bibliografía: Araiza Díaz, V. (2021). Reinventar la naturaleza para hacernos cargo del Capitaloceno: la propuesta de Donna Haraway. Andamios. Revista de Investigación Social, (17), 117-134. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-00632021000200413
Consonni, M., & Haraway, D. (2020). Seguir con el problema: generar parentesco en el Chthuluceno (pp. 85). IVAM. https://www.ivam.es/wp-content/uploads/intro_cap2_haraway_consonni-2.pdf